Redacción Delegalymas
Este miércoles una delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), sostuvieron una serie de reuniones en las que la organización que defiende y promueve la libertad de prensa expuso su preocupación por lo que está ocurriendo en el hemisferio con los medios de comunicación y los periodistas.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, recibió a la delegación de la SIP, la cual escuchó con atención sus inquietudes sobre los crecientes desafíos que enfrentan periodistas y medios de comunicación en las Américas en el cumplimento de su labor informativa.
En representación de la SIP participaron su presidente, José Roberto Dutriz (La Prensa Gráfica, El Salvador); los expresidentes Roberto Rock (La Silla Rota, México) y Michael Greenspon (The New York Times, Estados Unidos); la presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Martha Ramos (Organización Editorial Mexicana); el presidente de la Subcomisión Periodismo en el Exilio, Juan Lorenzo Holmann (La Prensa, Nicaragua), y el director ejecutivo, Carlos Lauría.
Explica la SIP en un comunicado, que durante el encuentro, la delegación compartió datos alarmantes sobre las restricciones y amenazas que afectan a la prensa en numerosos países de la región, destacando entre los principales problemas, “el avance del autoritarismo, el uso indebido del aparato judicial para silenciar voces críticas, la estigmatización de periodistas, la violencia ejercida por el crimen organizado, y el preocupante incremento de casos de periodistas que se ven forzados al exilio o al desplazamiento interno por persecución y amenazas”.
Añade el documento, que en las reuniones, los representantes de la SIP advirtieron que “esta crisis no sólo es persistente, sino que se ha extendido geográficamente y corre el riesgo de agravarse en el corto plazo”.
Alertaron también, indica, sobre la falta de mecanismos eficaces de protección y la impunidad que rodea a muchos de estos casos, subrayando que la polarización política, la intolerancia al disenso y el deterioro del Estado de derecho son factores que alimentan un clima hostil para el ejercicio del periodismo libre e independiente.
En ese sentido, el secretario general de la OEA, Ramdin, originario de Surinam, escuchó las exposiciones de la delegación de la SIP y valoró el enfoque constructivo dado a las mismas. Destacó que, bajo su liderazgo, la OEA promoverá el diálogo inclusivo como vía principal para abordar los desafíos de la región, al tiempo que afirmó que la solución a los problemas complejos que aquejan a las democracias del continente, incluyendo la violencia, la polarización, y la falta de prosperidad, requiere tiempo, voluntad política y la identificación de “denominadores comunes” que permitan unir a los distintos actores.
Sostuvo asimismo, que su mandato como secretario general tiene como objetivo procurar paz y prosperidad para los pueblos del hemisferio, en un contexto de estancamiento económico y pérdida de confianza en las instituciones democráticas. “Los retos son múltiples y urgentes, pero la única forma de superarlos es con diálogo, entendimiento y acciones coordinadas”, afirmó.
La reunión con Ramdin, surgió luego de la firma de un convenio de cooperación entre la SIP y la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), organismo especializado de la OEA, acuerdo que establece un marco de colaboración para desarrollar proyectos conjuntos en materia de equidad de género y diversidad.
La delegación de la SIP se reunió también con la secretaria general adjunta de la OEA, la colombiana Laura Gil, con quien dialogó tanto sobre la situación estructural de la prensa en la región como sobre posibles iniciativas concretas que inicien la implementación del acuerdo de cooperación recientemente firmado.
La SIP valora como positivo el compromiso expresado por las autoridades de la OEA y reafirma su convicción de que sólo mediante el trabajo conjunto entre organizaciones regionales, sociedad civil y gobiernos democráticos será posible revertir “el alarmante deterioro de las libertades fundamentales en las Américas”.

