Redacción Delegalymas
Continuando con el proceso de traslado de los privados de libertad de la Penitenciaría La Victoria hacia el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Las Parras, este viernes fueron llevados 400 más al nuevo recinto, informó el titular de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC), Roberto Santana, quien agradeció a los internos de la vieja cárcel su actitud colaborativa para facilitar el proceso de reubicación.
Indicó Santana, que con este nuevo grupo de internos se completa el 50 % de la capacidad del primer módulo de Las Parras, entregado por el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones (MIVED) como parte de los trabajos de terminación y readecuación del complejo penitenciario.
Recordó el titular de la DGSPC, que los nuevos espacios facilitarán que los internos puedan recibir un tratamiento de mayor dignidad. “Aprovechamos la ocasión para exhortar a los internos que continúen manteniendo una actitud colaborativa en favor de este proceso de mejoramiento penitenciario, que a la vez contribuye a la tranquilidad de sus familiares”, expresó Santana.
Añadió asimismo, que el módulo habilitado en el CCR-Las Parras, ubicado en el municipio San Antonio de Guerra, provincia Santo Domingo, cuenta con una infraestructura moderna que incluye áreas administrativas, talleres de costura, salas de audiencias y áreas de visitas familiares y conyugales.
También, celdas de máxima seguridad, consultorio médico, comedor, cocina, subestación eléctrica, así como plantas de tratamiento de aguas residuales, entre otros. “Como se sabe, este proceso de traslado, y el proceso de reforma penitenciaria en general, son una prioridad del Estado dominicano”, dijo.
Agregó Santana, que la eliminación de las conductas ilegales en centros penitenciarios y las actividades ilícitas son un objetivo clave en la normalización de la seguridad en las prisiones, recordando que el Estado dominicano está obligado a superar cualquier tipo de obstáculo para impulsar un proceso de reforma penitenciario que, además de respetar la integridad de los privados de libertad, contribuya a su rehabilitación en bien de ellos, de sus familiares y para la seguridad de toda la sociedad.

