La audiencia premilinar fijada para este lunes 20, en la que se decidiría la suerte judicial de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, cuyo techo se desplomó el 8 de abril de 2025, dejando un saldo de 236 personas fallecidas y más de 180 lesionados, fue fijada para el próximo lunes 27 del presente mes por el juez Raymundo Mejía Zorrilla.
La acusación contra los hermanos Espaillat, cuyo delito que en principio había sido calificado por el Ministerio Público como homicio involuntario, ahora tiene nuevos agravantes según la presentación de querellantes que afirman, con señalamiento de artículos del Código Penal que lo avalan, que estos cometieron homicidio voluntario.
Según juristas representantes de víctimas mortales, la calificación correcta debe ser homicidio voluntario, debido al agravante del »dolo’ eventual, contenido en el artículo 295 del Código Penal, afirmando que el homocidio voluntario se trata de la intención de matar, y que eso fue lo que hicieron los hermanos Espaillat, ya que conocían la situación del techo del Jet Set y las posibilidades de que se cayera y aún así se arriesgaron a celbrar esa nafasta fiesta del 8 de abril de 2025.
Tras escuchar las conclusiones de los abogados, victimas sobrevivientes y familiares de los fallecidos, el exempleado de la discoteca, Gregory Adames, quien tenía intención de testificar, el juez lo rechazó alegando que no era el escenario para ese recurso fuera de tiempo, lo cual ya le habían pedido por los abogados representantes de los querellantes.

