Redacción Delegalymas
La recién aprobación del Código Penal de la República Dominicana, en ambas cámaras legislativas, fue celebrada por el Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), cuyo presidente, el pastor Feliciano Lacen Custodio, expresó gratitud a los congresistas, tanto a los diputados como a los senadores.
Consideró Lacen Custodio, que la conquista legislativa representa el fruto de más de dos décadas de diálogo y compromiso con el fortalecimiento de la justicia de la nación, por lo que, “celebramos a cada senador y diputado que estuvo involucrado en este arduo proceso para dotar el país de esta herramienta moderna acorde a los nuevos tiempos, por lo que agradecemos su esfuerzo, convicción y respeto a la Constitución”.
“Sabemos que este código no es una panacea que va a resolver todos los problemas del país, pero dotará a la justicia de una mayor herramienta para garantizar el bien común, y poder tener un país cada día mejor, donde hay un solo ganador, el Pueblo Dominicano”, continuó el pastor.
“Agradecemos también a todos los hombres y mujeres de fe, líderes religiosos, sacerdotes, pastores, denominaciones y familias que mantuvieron viva la llama de la esperanza, la oración persistente y la acción”, añadió Lacen Custodio.
Dijo que el CODUE valora y reconoce también a quienes aún sin compartir la fe cristiana, defendieron los principios de equidad, respeto y fortalecimiento institucional que ahora se reflejan en el nuevo marco jurídico.
Expresó además que, “este momento marca un precedente de acción colectiva y unidad nacional, oración ferviente y perseverancia de las comunidades de fe de todo el país. La entidad eclesiástica declara con humildad, que el verdadero protagonista de este logro es Dios, quien ha escuchado el clamor de su pueblo. Dios continuará guiando los pasos de la República Dominicana, y afirmamos que a Él sea toda la gloria y honra, porque sólo Él es digno de ser exaltado”, añadió.
Lacen Custodio aprovechó también para hacer un llamado al Poder Ejecutivo a que promulgue la Ley que instituye el muevo Código Penal dominicano, por entender que representa la voluntad política y compromiso con los valores fundamentales que sostienen la paz social, el orden y el bien común de la nación.

