La Fiscalía de la Audiencia Nacional de Madrid, España, ha dado a conocer que ha abierto una investigación al artista Julio Iglesias, tras recibir una denuncia relacionada con supuestos hechos de abuso sexual, ocurridos hace alrededor de cinco años fuera de su país, España, los cuales pueden ser litigados por la justicia española.
Según las denuncias públicas de agresión sexual contra el cantante, hechas por dos mujeres, publicadas en un reportaje de investigación realizado por el medio español elDiario.es y la cadena Univision, estas trabajaron para el artista de 82 años, una como empleada doméstica y la otra como fisioterapeuta.
Ambas alegan, que el cantante hizo “del abuso sexual una norma, e impuso un ambiente coercitivo, amenazante y violento”. Según a indicado la Fiscalía española dada las denuncias ha “abierto diligencias de investigación. Si en las pesquisas se hallan indicios de la comisión de algún delito se presentará una demanda ante el juzgado; de no ser así, la causa se archivará”.
Relata el reportaje, que Iglesias empleaba a las dos mujeres en sus propiedades de Punta Cana, en la República Dominicana, y Lyford Cay, en Bahamas. Y, de acuerdo con testimonios de las presuntas víctimas, las agresiones sexuales tuvieron lugar en 2021 en los dos países mencionados
Julio Iglesias. Es un artista conocido no sólo en España, su país de origen, sino internacionalmente, desde la década de 1960, vendiendo millones de discos en todo el mundo.
Sobre el cantante, una de las mujeres entrevistadas, la empleada doméstica, bajo el nombre ficticio de Rebeca en el reportaje, contó que él la llamaba regularmente a su habitación al final del día y la tocaba de forma inapropiada sin su consentimiento. “Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”, confesó.
La mujer, de nacionalidad dominicana, dijo que para entonces tenía sólo 22 años, y que Julio Iglesias la obligó a participar en tríos con otra empleada. Relató también la empleada doméstica dominicana, que el cantante la abofeteó y le tocó los genitales.
Mientras que la otra mujer, la fisioterapeuta, de origen venezolano, nombrada como Laura en el reportaje, dijo que el artista le tocó los senos y la besó en la boca contra su voluntad, añadiendo que la amenazaba constantemente con despedirla, controlaba la cantidad de comida que ingería y le preguntaba cuándo le llegaba la menstruación.
“Siempre decía que estaba gorda y que tenía que adelgazar”, afirmó Laura, quien igual describió un ambiente de trabajo de “abuso normalizado”.
Aseguró Laura, que aunque ella rechazado con frecuencia las insinuaciones sexuales de Iglesias, “habían chicas que no podían decir que no, y él hacía lo que quería con ellas”.
Aseguran ElDiario.es y Univision, que hicieron la investigaron del caso durante tres años, que las acusaciones de las presuntas agredidas, están respaldadas por pruebas documentales, entre estas fotografías, registros telefónicos, mensajes de texto e informes médicos.
Afirman además los medios, que ni Julio Iglesias ni sus abogados han respondido las reiteradas solicitudes que hicieron para que argumentaran, alegaran sobre dichas acusaciones, antes de hacer público el reportaje.

