Este viernes la Corte Suprema de Estados Unidos falló seis votos a tres, lo que limita la facultad de los jueces a bloquear las órdenes emitidas en todo el país por el presidente Donald Trump, decisión que según expertos podría permitirle al mandatario eliminar el derecho constitucional de ciudadanía por nacimiento a los hijos de inmigrantes indocumentados.
Dicho fallo permitiría que la orden del mandatario estadounidense entre parcialmente en vigencia en 30 días, luego de que jueces de tribunales inferiores la hubían bloqueado.
Trump calificó la decisión de la Suprema como una “gran victoria”, mientras que la fiscal general, Pam Bondi, afirmó que se detendrá el “interminable aluvión” de medidas cautelares contra el presidente.
Se recuerda que la Corte Suprema está dominada por una mayoría conservadora y que el presidente Trump nombró a tres de los nueve jueces que la integran.
La jueza Sonia Sotomayor, en su opinión discordante, dijo que la decisión de la Corte Suprema es una “invitación abierta para que el gobierno eluda la Constitución”.
Sobre el fallo se ha argumentado también, que si bien es cierto que permite la aplicación parcial del decreto de Trump que ordena acabar con la nacionalidad automática por el “jus soli”, para los hijos de los indocumentados, el mismo no resuelve su constitucionalidad.
Al respecto, la fiscal general, Pam Bondi, dijo que se espera que el fallo sobre la ciudadanía por nacimiento se decida en octubre, en la próxima sesión del Tribunal Supremo.
La reacción del presidente Trump al conocer el fallo poco tiempo después fue: “¡GRAN VICTORIA en el Tribunal Supremo de Estados Unidos!”, escribió en Truth Social
“Incluso el fraude de la ciudadanía por nacimiento ha sido, indirectamente, duramente afectado. Se pensó para los bebés de esclavos, nada tiene que ver con la ESTAFA de nuestro proceso de inmigración”, agregó.
Se sabe que la ciudadanía por nacimiento está establecida en la Decimocuarta Enmienda de la Constitución. Y, según el centro de estudios Pew Research, en 2022 (el último año con datos disponibles) aproximadamente 1,2 millones de bebés nacieron de padres inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.
En ese sentido, la fiscal general del Estado de Nueva York, Letitia James, describió el fallo como “un revés profundo y decepcionante para las familias que ahora enfrentan una enorme incertidumbre y peligro, para los millones de personas que dependen de los tribunales para proteger sus derechos constitucionales y para el estado de derecho fundamental”.
Nueva York fue uno de los 19 estados que se unieron a la demanda contra la orden ejecutiva del gobierno de Trump, sobre la eliminación de la ciudadanía por nacimiento. “Esto no ha terminado”, agregó la fiscal.
“Si bien confío en que nuestro caso en defensa de la ciudadanía por nacimiento finalmente prevalecerá, me duele el corazón por las familias cuyas vidas podrían verse trastocadas por la incertidumbre de esta decisión”, añadió.
Fuente: BBC News Mundo

