El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informa que entre enero y febrero de 2026 las remesas recibidas alcanzaron la cifra de US$1,870.4 millones, aumentando 1.0 % en términos interanuales, recibiéndose sólo en el mes de febrero US$887.6 millones, monto menor en US$29.4 millones al recibido en febrero de 2025, y menor al recibido en enero de ese año por US$95.2 millones, debido a que enero es el mes de mayor flujo de remesas, efecto de las visitas de los dominicanos no residentes.
Explica el BCRD, que el comportamiento de las remesas responde al complejo entorno internacional que prevalece actualmente, como los conflictos en Medio Oriente, los cuales han elevado los precios del petróleo y sus derivados, generando mayores presiones inflacionarias y reduciendo el ingreso disponible de los hogares. Se suma a esto, un desempeño económico de los Estados Unidos menos favorable de lo previsto, país desde donde se originó el 83.4 % de los flujos formales recibidos en febrero, equivalentes a unos US$663.5 millones.
Señala en ese sentido, que el desempleo general en los Estados Unidos se ubicó en 4.4 % en febrero, ligeramente por encima del 4.3 % registrado en enero de 2026, con una pérdida neta de 92,000 empleos. Y, en el caso de la población latina, la tasa de desempleo alcanzó 5.2 %, aumentando desde el 4.9 % observado en enero. No obstante, el índice de gestores de compras (PMI, por sus siglas en inglés) no manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM) registró un valor de 56.1 en febrero, superior al 53.8 de enero, lo que indica una expansión del sector servicios, el cual concentra una proporción importante del empleo de la diáspora dominicana, lo que contribuyó a amortiguar parcialmente la caída del empleo.
El BCRD destaca también la recepción de remesas por canales formales desde otros países en el mes de febrero, entre ellos España, por un valor de US$46.7 millones, un 5.9 % del total, colocándose en el segundo país en cuanto a cantidad de residentes de la diáspora dominicana en el exterior, así como Italia y Suiza, con 1.2 % y 1.0 % de los flujos recibidos, respectivamente, mientras que en el resto de la recepción de remesas se distinguen Haití, Canadá, Panamá, entre otros.
Respecto a la distribución de las remesas recibidas por provincias, señala el BCRD, que el Distrito Nacional recibió una proporción del 48.0 % durante febrero, seguido por las provincias de Santiago y Santo Domingo, con un 10.5 % y 6.6 %, respectivamente, lo que indica que casi dos tercios (65.1 %) de las remesas se recibe en las zonas metropolitanas del país.
“El crecimiento del 1.0 % en el flujo de remesas recibidas entre enero y febrero es coherente con las proyecciones de este Banco Central, las cuales mantienen para este 2026 un crecimiento interanual del 3.5 %, menor al observado en 2025, considerando la entrada en vigor en enero pasado del nuevo impuesto a los envíos desde EE. UU, y la incertidumbre del entorno internacional vigente. Analizando la evolución del sector externo, las perspectivas del BCRD contemplan una evolución favorable de los ingresos de divisas durante 2026, como son los ingresos de turismo, la inversión extranjera directa (IED) y las exportaciones, en conjunto con las remesas. En cuanto a las remesas, se estima que se ubiquen en torno a los US$12,200 millones y que la IED supere los US$5,000 millones al terminar el año”.
Destaca el BCRD, que dichos ingresos de divisas contribuirán a mantener la estabilidad relativa del tipo de cambio que se observa en la actualidad, apreciándose la moneda nacional al 28 de febrero de 2026, en 5.2 % frente al dólar estadounidense con respecto diciembre de 2025. “Estos mayores flujos externos permiten también mantener un nivel adecuado de reservas internacionales, las cuales al cierre de febrero se ubicaron en US$16,180.7 millones, representando un 12.2 % del producto interno bruto (PIB) y cubriendo unos 5.7 meses de importaciones, indicadores por encima de los umbrales recomendados por el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.
“El Banco Central reafirma su compromiso con la vigilancia sobre el entorno económico actual para continuar tomando las medidas necesarias para contrarrestar el impacto en la economía dominicana del desafiante panorama internacional, a fin de garantizar la estabilidad de precios y del mercado cambiario”, concluye.

