En su alocución dirigida a toda la nación la tarde de este domingo, el presidente Luis Abinader aseguró firmemente, que la República Dominicana está preparada para enfrentar las consecuencias económicas derivadas de la guerra en Irán, al tiempo que enumeró las medidas que ejecuta el Gobierno para amortiguar el impacto del alza de los precios internacionales del petróleo, los combustibles y algunos alimentos.
Expresó el mandatario: “Ante esta coyuntura, nos hemos planteado tres objetivos fundamentales que quiero compartir con ustedes. En primer lugar, mantener a toda costa la estabilidad macroeconómica, fiscal y social. Para ello, seguiremos protegiendo a los hogares más vulnerables, fortaleciendo los programas sociales y reasignando recursos desde partidas menos prioritarias. Ya hemos identificado cerca de 10,000 millones de pesos que podrán destinarse a estos fines sin aumentar el gasto total».
Continuó: “En segundo lugar, estamos monitoreando los precios de alimentos e insumos agropecuarios e implementaremos nuevamente un subsidio a los fertilizantes, por un monto inicial de 1,000 millones de pesos, para mantener sus precios a los que estaban previo a la crisis, y de esta manera evitar que el aumento internacional de los fertilizantes se traduzca en mayores precios de alimentos para las familias dominicanas.
Y, en tercer lugar apuntó, “procuraremos sostener la inversión pública como motor del crecimiento económico, incluso en este contexto internacional complejo. Sabemos que la coyuntura no puede determinar ni deteriorar nuestro futuro”.
En su mensaje dirigido al pueblo dominicano, transmitido en cadena nacional de radio, televisión y plataformas digitales, Abinader explicó claramente la responsabilidad y las implicaciones económicas de la guerra en Irán, tema que afirmó preocupa actualmente al mundo entero. “Permítanme hablarles con franqueza, pero también con serenidad. Sin dramatismos, pero sin evasivas. Como se habla cuando un país necesita entender con claridad el momento que está viviendo”, dijo el mandatario.
Destacó que hoy el país cuenta con una economía más fuerte, con instituciones más preparadas y con herramientas que permiten actuar con rapidez para amortiguar cualquier impacto que pueda surgir. Anunció que el Gobierno ha activado ya todos los mecanismos para dar seguimiento diario a la evolución de los precios internacionales y anticipar cualquier impacto en la economía.
Subsidios y ajustes responsables. Abinader resaltó el esfuerzo del Estado para amortiguar el impacto mediante subsidios a los combustibles y a la electricidad, indicando que en 2025 se destinaron 11,500 millones de pesos en subsidios a combustibles y más de 105 mil millones al sector eléctrico, mientras que en lo que va de 2026 el subsidio a los combustibles asciende a unos 4,000 millones de pesos.
Explicó asimismo, que el presupuesto nacional fue elaborado sobre la base de un precio de 65 dólares por barril de petróleo, pero que el aumento a casi 100 dólares representa un costo fiscal creciente que, de mantenerse sin ajustes, comprometería la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Señaló, que es por ello los ajustes graduales aplicados a los precios de los combustibles entre 5.2 % y 6.7 %, los que responden a una medida responsable ante una realidad internacional exigente y que permitirán reducir el subsidio en al menos 12,000 millones de pesos en lo que resta del año.
Añadió el mandatario, que a pesar de los ajustes, los combustibles continúan siendo subsidiados en montos significativos, en algunos casos superiores a los 100 pesos por galón, reiterando que el precio del gas licuado de petróleo se mantiene sin variación para proteger a los sectores más vulnerables.
Llamado a la corresponsabilidad. “Pero debemos ser claros y quiero ser honesto con ustedes: ante esta situación será necesario asumir ciertos sacrificios. No desproporcionados, no indiscriminados, pero sí inevitables. Habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos. No porque nuestra economía tenga debilidades, sino porque enfrentamos un choque externo de gran magnitud», expresó Abinader.
Afirmó en ese sentido, que el Gobierno asumirá la mayor parte del esfuerzo, pero llamó a una responsabilidad compartida, señalando que las empresas pueden adoptar esquemas de trabajo remoto y los ciudadanos optimizar el uso del combustible y, como sociedad, actuar con conciencia y eficiencia.
El mandatario puso la situación en perspectiva al destacar que la República Dominicana continúa siendo una de las economías más dinámicas de la región, con crecimiento, estabilidad y confianza. “No estamos ante una crisis generada desde dentro, sino ante un choque externo. Y esa diferencia es fundamental”.
Desde el punto de vista fiscal y financiero, resaltó que el país cuenta con una posición sólida, con liquidez robusta, acceso a financiamiento internacional y reservas superiores a los 16,000 millones de dólares. “A esto se suman decisiones anticipadas que fortalecen nuestra capacidad de respuesta, así como ingresos adicionales derivados de la minería y de una mejor recaudación tributaria, fruto de nuestro crecimiento y nuestra eficacia impositiva».

