La Corte de Apelación de San Pedro de Macorís, integrada por los jueces Ramón Báez Rodríguez, Kenia del Pilar Tavárez y Ramón Martínez, ratificaron la sentencia de 20 años de cárcel en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Anamuya, de Higüey, al profesor John Kelly Martínez, hallado culpable de la muerte de una adolescente de 16 años, Esmeralda Richiez en 2023, en la comunidad Vista Alegre, del distrito municipal La Otra Banda, en el municipio Higüey, provincia La Altagracia, así como el pago de una indemnización de dos millones de pesos a los familiares de la víctima, y una multa por 200 mil pesos a favor del Estado dominicano.
El procurador general de corte Enrique Estévez de León, representó al Ministerio Público ante el tribunal, logrando que los magistrados del tribunal de alzada adoptaran la decisión de ratificar la condena, luego de declarar inadmisible un recurso de apelación presentado por la defensa del procesado contra la sentencia dictada el 14 de marzo de 2024.
Los abogados de Martínez apelaron la sentencia dictada en primera instancia por el Tribunal Colegiado de La Altagracia, presidido por la jueza Sagrario del Río, luego de que el órgano acusador demostrara que el docente violó con sus acciones las disposiciones establecidas en los artículos 265, 266, 302, 303, 303-4 y 331 del Código Penal Dominicano.
Demostró también, que Martínez violó las disposiciones contenidas en el artículo 396, literales A, B, C, de la Ley 136-03, que crea el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes, y los artículos 66 y 67, de la Ley 631-16, para el Control y Regulación de Armas y Materiales Relacionados.
Caso contra el profesor. Según estableció el Ministerio Público en su acusación, el 12 de febrero del año 2023, la adolescente salió desde el hogar donde residía con sus padres, en Vista Alegre, en compañía del docente, así como de su primo Rubiel Morillo Martínez, también procesado por el caso, y otras tres alumnas menores de edad.
Señala el documento, que al retornar a su hogar, alrededor de las 12:00 de la noche, la joven llegó pálida y sangrando, por lo que sus padres la ayudaron y se quedó en su habitación. Al día siguiente los padres de la adolescente la encontraron muerta en el baño de su residencia. Demostró la acusación, que Martínez, de forma voluntaria, le provocó a la víctima laceraciones, abrasiones y contusiones que le produjeron el deceso debido a una lesión vaginal, con hemorragia aguda severa externa e interna y shock hemorrágico, según consta en el informe de autopsia.

