A través de un novedoso programa que combina la instrucción musical con el estudio de la historia y valores de la música autóctona dominicana (el merengue típico), utilizando el arte como herramienta terapéutica y vocacional, con el objetivo de dignificar a los privados de libertad, preparándolos además para enfrentar los antivalores y las contraculturas que inducen a la violencia, la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) inició en Puerto Plata su programa de enseñanza de música típica dominicana.
Explicó el titular de la DGSPC, Roberto Santana, que el programa será extendido a todos los centros correccionales y de rehabilitación del país. Y, particularmente en la provincia Puerto Plata, el mismo se desarrollará en coordinación con la Academia Rafaelito Román.
La finalidad del programa, indicó, es desarrollar espacios de educación y expresión artística para los privados de libertad y facilitar la reinserción social efectiva mediante la capacitación laboral y el fomento de valores que les permita reintegrarse de manera positiva a la sociedad.

Grupo típico
Rafael Chaljub Mejía, gestor cultural de la identidad nacional, dijo: “Estamos haciendo historia sobre historia”, al destacar además que se trata de la primera vez que existe una escuela de música típica en un centro penitenciario del país.
“Es un símbolo de la libertad, la música más democrática del mundo, símbolo del amor, ha roto las barreras del presidio, comenzará a sonar y a practicarse en los centros penitenciarios”, afirmó.
Explicó que la iniciativa abarca la fundación de 40 escuelas de música típica en igual cantidad de centros penitenciarios, y que la cadena de escuelas comienza con tres: Puerto Plata, Rafey Mujeres y Nagua, continuando posteriormente con los demás centros. Destacó asimismo, que con dicho espacio artístico, la DGSPC promueve la disciplina, la cohesión social y la preservación de la identidad cultural.
Lanzamiento del programa. Tuvo lugar en el parque central de San Felipe, Puerto Plata y contó con bailes de privadas de libertad de Rafey Mujeres, presentaciones artísticas del conjunto típico del
Centro de Privación de Libertad (CPL) Nagua y la Academia de Música Típica Rafelito Román.
La bendición de la iniciativa correspondió al padre Cirilo Sarate, mientras que las palabras de bienvenida fueron externadas por el director del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR-1) San Felipe, Puerto Plata, Rafael Osborne, quien resaltó la importancia de trabajar con la cultura en los centros penitenciarios, lo que dijo constituye un gran aporte a la sociedad.
De su lado, la coordinadora de la primera Escuela de Música Típica Penitenciaria, Ivelisse Severino, pronunció unas breves palabras de motivación, destacando que la enseñanza de música en los centros penitenciarios es un hecho histórico y sin precedentes, al tiempo que felicitó a Roberto Santana por la iniciativa.

