El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), informó que en su reunión de política monetaria correspondiente al mes de agosto de 2026, decidió mantener su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual, así como en 5.75% anual la tasa de facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día), y 4.50 % anual la tasa de depósitos remunerados (Overnight).
Indica la institución, que para tomar esa decisión los principales elementos considerados fueron el dinamismo reciente de la economía dominicana y la persistencia de la incertidumbre global asociada al conflicto en el Medio Oriente, el cual ha generado presiones inflacionarias ante los mayores precios internacionales del petróleo y sus derivados.
Y, además, a los modelos de pronósticos que prevén que la inflación continuaría convergiendo al rango objetivo de 4.0 % ± 1.0 % hacia el cierre del año, en un contexto de expectativas de inflación que permanecen ancladas a la meta.
En cuanto a la Zona Euro, explica que la actividad económica se expandiría en 0.7 % en 2026 según Consensus Forecasts, afectada por el conflicto bélico, mientras que la inflación interanual se situó en 2.9 % en julio, permaneciendo por encima de la meta de 2.0 % para este bloque de países.
Señala el BCRD, que ante ese panorama, los analistas de mercado esperan que el Banco Central Europeo podría realizar un aumento adicional en su tasa de referencia en los próximos meses. Con relación a América Latina, se espera un crecimiento regional de 2.0 % en 2026, de acuerdo con Consensus Forecasts.
En tanto, que la inflación se ubica por encima de la meta en varias de las economías, incidida por el componente energético. Ante la incertidumbre sobre la duración del choque, la mayoría de los bancos centrales de la región han mantenido sin cambios sus tasas de política monetaria en sus últimas reuniones.
Señala respecto a las materias primas, que el precio por barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) permaneció elevado durante el mes de agosto ante la prolongación del conflicto en Medio Oriente, ubicándose en torno a US$85 al cierre de mes.
“Es importante resaltar que, los precios de los combustibles refinados se han incrementado en una mayor magnitud que el crudo. Por otro lado, el precio del oro por onza troy aumentó hasta situarse en alrededor de US$4,500 al cierre de agosto, al ser utilizado como refugio de valor en un contexto internacional volátil”, destaca.
Señala asimismo, que en el ámbito nacional, la inflación interanual se moderó de 5.67 % en junio a 5.47 % en julio, iniciando un proceso gradual de convergencia al rango meta de 4 % ± 1 %, mientras que la inflación subyacente, que excluye los bienes más volátiles de la canasta, se mantuvo dentro del rango objetivo al ubicarse en 4.96 % en igual período.
“Para mitigar el impacto del choque energético internacional, el Gobierno dominicano ha estado implementando un programa de subsidios, traspasando parcialmente a los combustibles el incremento de los productos refinados del petróleo. Es importante destacar que se ha incrementado la ejecución del gasto de capital en el presente año, contribuyendo a la dinamización de la inversión”, afirma la entidad.
Según el sistema de pronósticos del BCRD, la inflación interanual retornaría al rango objetivo de 4.0 % ± 1.0 % durante el cuarto trimestre del año, en tanto que las expectativas de inflación de los agentes económicos para los próximos doce meses continúan moderándose, mientras que las de mediano plazo se encuentran ancladas al centro de la meta establecida en el Programa Monetario.
“Cabe señalar que las perspectivas inflacionarias permanecen condicionadas por los potenciales efectos del conflicto bélico en Medio Oriente y de la posible incidencia de fenómenos climáticos sobre los precios de los alimentos. Considerando el entorno volátil, el Banco Central ha estado gestionando activamente la liquidez del sistema financiero para que se mantenga en niveles adecuados, que contribuyan a tasas de interés bancarias estables”, sostiene.
Afirma en ese sentido, que el crédito privado en moneda nacional se expandió en torno al 8 % interanual al cierre de julio, impulsado principalmente por el financiamiento a los sectores productivos.
Respecto al indicador mensual de actividad económica (IMAE), explica que se ha dinamizado en el año 2026, con un crecimiento interanual de 4.6 % en el mes de julio, acumulando una expansión de 4.5 % en los primeros siete meses del año.
Destaca que dicho comportamiento ha estado sustentado por el buen desempeño de los sectores de construcción, minería, intermediación financiera y hoteles, bares y restaurantes, y que en lo adelante se proyecta que el impulso de la inversión y la resiliencia del sector externo contribuirían a un crecimiento en torno a 4.5 % para el año 2026, uno de los más altos en América Latina.
Afirma en ese sentido, que el dinamismo de las actividades generadoras de divisas y la depreciación del dólar estadounidense en los mercados internacionales han contribuido con la estabilidad relativa del tipo de cambio, con una apreciación acumulada del peso dominicano superior al 7 % al cierre de agosto de 2026.
“Cabe destacar que este comportamiento de apreciación cambiaria se observa en la gran mayoría de los países de América Latina que operan bajo un esquema de metas de inflación”.
Refiere asimismo, que las reservas internacionales se ubican por encima de los US$15,000 millones, equivalente a alrededor de 11 % del producto interno bruto (PIB) y unos cinco meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional.
“Es importante resaltar que la economía dominicana cuenta con fuertes fundamentos, un sólido sistema financiero y un sector privado resiliente que, junto a las acciones coordinadas de política monetaria y fiscal, contribuirán a seguir sorteando el desafiante panorama internacional. El Banco Central continuará dando seguimiento a la coyuntura internacional y su potencial impacto económico, reiterando su compromiso con el objetivo de inflación y con la estabilidad macroeconómica”.

