Wilfrido Ramos (Junior o el Mello) deberá cumplir una pena de 20 años de cárcel dictada por un ‘Tribunal Colegiado Ad-hoc’, creado a esos fines, presidido por el juez José Antonio Núñez, tras encontrarlo culpable de violar sexualmente a una joven de 33 años de edad en el municipio de Sosúa, provincia Puerto Plata, en el 2022.
Por disposición del magistrado, tras valorar las pruebas presentadas por el Ministerio Público, el imputado guardará la prisión en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) San Felipe, de Puerto Plata.
Según detalles del expediente condenatorio, Ramos agredió a la joven con un arma blanca y luego la violó sexualmente, bajo amenaza de muerte, procediendo posteriormente, a robarle sus pertenencias.
Asimismo, de acuerdo con las investigaciones de la fiscal Dilsia Taveras, adscrita a la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales de la Fiscalía de Puerto Plata, quien recopiló las pruebas que permitieron establecer la participación del condenado en los hechos, durante el arresto del agresor le fue ocupada un arma blanca tipo sevillana, instrumento utilizado para cometer los hechos criminales.
De igual modo, el fiscal litigante Jesús Ernesto Valenzuela, sustentó la acusación con diferentes pruebas periciales, documentales, testimoniales, ilustrativas y materiales, las cuales corroboraron la versión de la víctima y demostraron la culpabilidad del hoy condenado.
Ramos fue hallado culpable de violar las disposiciones del artículo 331 del Código Penal Dominicano, modificado por la Ley 24-97, que tipifica y sanciona la violación sexual.
Durante el desarrollo del juicio fue demostrado que el condenado engañó a la víctima con una promesa de trabajo, pero lo que hizo fue trasladarla hasta una zona solitaria y boscosa de la calle Alta Vista, en el sector Los Cerros de Sosúa, en donde procedió a atacarla violentamente.
Las pruebas establecen igualmente, que Ramos agredió a la víctima con un cuchillo tipo sevillana, ocasionándole múltiples heridas. Y, según el certificado médico emitido por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), la joven presentó múltiples heridas cortantes suturadas en la región retroauricular izquierda, en ambos senos, región cervical derecha, además de laceraciones y una herida en el antebrazo izquierdo.
Añade además el documento, que luego de causarle las heridas, el agresor despojó a la víctima de su teléfono celular y le exigió dinero en efectivo, mientras la amenazaba de muerte con el arma blanca, procediendo p posteriormente a violarla sexualmente y luego emprendió la huida a bordo de una motocicleta.

