Al fiscal Aurelio Valdez Alcántara, procesado por el Ministerio Público por pedir un soborno a una persona bajo investigación y recibir US$10,000 en una entrega controlada, la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional le ratificó la prisión preventiva impuesta como medida de coerción.
Durante la audiencia, el órgano acusador representado por el procurador adjunto Wilson Camacho, titular de la Dirección General de Persecución, junto a los fiscales Andrés Mena y Eduardo Velázquez, estos solicitaron al tribunal mantener la prisión preventiva del acusado, debido a que siguen sin variar los presupuestos presentados por la defensa en la audiencia donde se le impuso inicialmente la medida cautelar.
Nancy María Joaquín Guzmán, en funciones de jueza de la Instrucción Especial, rechazó el pedimento de la defensa de variar la prisión preventiva durante la audiencia en que fue conocida la solicitud de revisión de la coerción impuesta a Valdez Alcántara el pasado mes de mayo por espacio de tres meses en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Najayo Hombres, en la provincia San Cristóbal.
Señala el escrito de la Procuraduría, que el pasado 29 de junio la jueza Joaquín Guzmán dejó sin efecto la revisión de la medida de coerción a Valdez Alcántara como consecuencia del recurso que conoció la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia el pasado 3 de junio, cuando igualmente le fue ratificada la medida privativa de libertad.
Revisión obligatoria. Fue fijada por la magistrada Joaquín Guzmán para el próximo 3 de septiembre. Se recuerda que el Ministerio Público le imputa a Valdez Alcántara la violación de varios artículos del Código Penal dominicano y la Ley 155-17 sobre Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo.
Recuerda el comunicado, que la medida de coerción le fue impuesta el pasado mes de mayo por la jueza del Juzgado de la Instrucción Especial de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, Ysis Muñiz, luego de rechazar varios incidentes presentados por la defensa técnica del imputado, la cual llegó a pedir la nulidad del proceso.
Indica además, que Valdez Alcántara exigió a la persona bajo investigación una suma inicial de doscientos mil dólares (US$200,000), suma que redujo a ciento cincuenta mil dólares (US$150,000) dólares en una negociación en la que también mostró interés en un reloj marca Rolex y exigió un auto marca Mercedes Benz.

