Al recibir este sábado en la ciudad de Miami el premio Champion of Freedom Award (Campeón de la Libertad), el presidente Luis Abinader advirtió sobre riesgos que enfrentan las sociedades democráticas cuando los ciudadanos ceden libertades a cambio de comodidades, al tiempo que destacó que “la libertad no es un legado garantizado, sino una tarea permanente”.
Durante su intervención en el acto de recibimiento del galardón, otorgado por el Adam Smith Center for Economic Freedom de la Florida International University (FIU), en reconocimiento a su liderazgo visionario y a la implementación de políticas de libre mercado responsables y efectivas, el mandatario aseguró que en su gestión, la República Dominicana ha asumido el compromiso de fortalecer las instituciones, garantizar la transparencia y proteger el Estado de derecho.
Expresó Abinader, que asumía la distinción no solo como un reconocimiento, sino también como “una invitación a la reflexión” sobre el verdadero significado de la libertad y su importancia para las democracias modernas.
En su discurso destacó el pensamiento del economista y filósofo Adam Smith, afirmando que su visión inspira el nombre del centro que le otorgó el reconocimiento. “Smith concebía la libertad económica como una herramienta de dignidad compartida, basada en reglas claras, justicia y confianza institucional”.
Al inicio de su alocución, el presidente Abinader evocó la obra Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, al citar la frase: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos”, destacando que la libertad constituye “una condición moral del ser humano” y un principio esencial que define la dignidad de las personas.
En ese sentido, recordó igualmente las reflexiones del pensador francés Alexis de Tocqueville sobre la importancia de preservar la autonomía individual y fortalecer las convicciones democráticas de los pueblos.
Señaló asimismo, que la libertad auténtica no solo implica ausencia de imposiciones, sino también la capacidad real de las personas para desarrollarse plenamente. Citando al filósofo Isaiah Berlin, quien explicó que el desafío contemporáneo consiste en garantizar tanto la libertad “de” las restricciones como la libertad “para” construir un proyecto de vida digno.

