La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia rechazó un recurso de casación interpuesto por Argenis Contreras González, sentenciado a 20 años de prisión por la muerte del abogado y catedrático universitario Yuniol Ramírez Ferreras, ocurrida en el año 2017.
El tribunal de alzada decidió que Contreras González deberá cumplir en su totalidad la pena impuesta en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Najayo Hombres, en la provincia San Cristóbal, y que además de que deberá pagar las costas del procedimiento.
La disposición judicial convierte en firme la sentencia penal número 502-01-2025-SSEN-00181, dictada el 29 de diciembre de 2025, por la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, la cual también rechazó un recurso de apelación interpuesto por la defensa técnica del procesado contra la sentencia dictada en primer grado.
Con el rechazo en todas las instancias disponibles, el condenado debe agotar el tiempo establecido, lo cual ha sido la solicitud del Ministerio Público. Durante en el proceso, los fiscales de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) presentaron los escritos de contestación y litigación del caso, logrando la confirmación de la sentencia.
Para recordar. Se recuerda que junto al procesado Aegenis Contreras González, quien se desempeñaba como encargado del Departamento de Compras y Contrataciones en la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), fueron procesadas y condenadas varias personas en dos procesos fusionados relacionados con la muerte del catedrático y a hechos de corrupción detectados en esa entidad.
Contreras González fue condenado luego de que el Ministerio Público demostrara su responsabilidad penal en el asesinato de Yuniol Ramírez Ferreras, quien presidía la Convergencia Nacional de Abogados (CONA) e impartía docencia en la Escuela de Derecho de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
En octubre de 2017, el cadáver de Ramírez Ferrreras fue encontrado en la cañada Arroyo María, en Hato Nuevo, Manoguayabo, en Santo Domingo Oeste, amarrado con cadenas y candados a un block de cemento.
Luego del crimen, Contreras González huyó hacia Estados Unidos, en donde fue capturado y tres años después entregado al país tras los esfuerzos realizados por el Ministerio Público para lograr que fuera retornado y llevarlo ante los tribunales. Fue señalado como el principal autor material del secuestro y asesinato del abogado y profesor universitario. Fue hallado culpable y condenado por los delitos de homicidio y ocultamiento de cadáver.

