Redacción Delegalymas
Cada año, el 25 de noviembre, se recuerda, se reflexiona, se conmemora el Día Internacional de la no Violencia Contra la Mujer, una fecha que no se debe olvidar jamás, aunque se logre algún día erradicar esta conducta machista que tantas víctimas ha sumado históricamente, no sólo en República Dominicana, sino a nivel mundial.
Este Día es una alerta para asumir conciencia sobre la importancia de denunciar la violencia que culturalmente se suele ejercer sobre las mujeres en todo el globo terráqueo, y a la vez para reclamar la puesta en práctica de políticas adecuadas para lograr su erradicación.
Esta iniciativa, que surgió con el movimiento feminista latinoamericano creado en 1981, a propósito de la conmemoración de la fecha en la que fueron asesinadas las hermanas Mirabal en República Dominicana, merece la atención tanto a nivel oficial de parte de las autoridades, como igual de manera particular, evitando así que por negligencia o falta de empatía ocurran violencias irreparables contra las mujeres.
Otra fecha importante respecto de esta situación, considerada incluso como una pandemia, fue la del 17 de diciembre de 1999, con la jornada de reivindicación asumida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la que se emitió la resolución 54/134, con una invitación contundente a los gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales, a la ejecución de actividades dirigidas a concienciar y sensibilizar a toda la población sobre este problema.
De acuerdo con datos del observatorio Justicia y Género, la violencia contra las mujeres se debe a que se les violan sus derechos humanos, a que sufren discriminación, tanto en la aplicación de las leyes como igual en la práctica de las mismas; a la persistencia de desigualdades por razón de género, la falta de acceso y avance en diversas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el VIH/SIDA, la paz y la seguridad.
Refieren igualmente los datos, que la violencia contra las mujeres y las niñas se puede evitar y que la prevención es posible y esencial. Afirman asimismo, que la violencia contra la mujer sigue siendo una pandemia global, ya que hasta un 70% de las mujeres sufren violencia en su vida.

