Redacción Delegalymas
República Dominicana recuerda hoy con órgullo y alto respeto el 213 aniversario del patricio Juan Pablo Duarte y Díez, nacido el 26 de enero de 1813 en Santo Domingo, fecha con la que se da inicio al Mes de la Patria, prosiguiendo con las demás fechas patrióticas, tanto de los cumpleaños de los demás patricios que acompañaron a Duarte en la iniciativa de libertar al país, así como del Día de la Bandera que coincide con el Día de la Independencia Nacional.
Juan Duarte y Diez, hijo de un comerciante español -Juan José Duarte- y de Manuela Díez -hija de un padre español y una madres dominicana- nació durante el período de la España Boba. Desde muy temprana edad mostró interés en la soberanía nacional, principalmente en el fortelecimiento de la lucha contra la dominación haitiana que durante 22 años ocupó el territorio nacional.
Fue así que el patricio se involucró en el arduo trabajo independentista, para lo que utilizó gran parte de los bienes familares para auspiciar la Independencia Dominicana, lo que le llevó incluso a perder todos los recursos económicos que tenían, obtenidos a través del comercio marítimo que desarrollaba su padre.
Se involucró arduamente en la organización denominada La Trinitaria, cuya función la ejercía bajo el seudónimo de Arístides. Además de libertador, era político, empresario y poeta, con una activa participación en la primera etapa de la Independencia.
Duarte y Díez fue junto a Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, uno de los padres de la República Dominicana. El ideador y presidente de diversas organizaciones civiles y político-militares clandestinas entre estas «La Dramática» «La Filantrópica» y «La Trinitaria», creadas para combatir el régimen haitiano.
En 1829 Juan Pablo Duarte se convirtió en oficial de la Guardia Nacional Haitiana, donde llegó a ocupar el rango de coronel. En 1843, participó en la «Revolución Reformista» contra el Gobierno del presidente haitiano Jean -Pierre Boyer, en favor de Charles Riviére-Hérard, y miembros de la Junta Central Gubernativa, contra la que posteriormente dio un golpe de estado, convirtiéndose en inspector general de las tropas nacionales, y aceptando ser proclamado presidente por sus partidarios en el Cibao, lo que le ocasionó que lo tildaran de traidor e infiel a la Patria, motivos por lo que fue expulsado del país por el entonces presidente Pedro Santana.
Duarte vivió exliliado en Venezuela durante muchos años, debido a los conflictos políticos y militres que vivía el país, los cuales atentaban contra su vida. En ese país fue recibido y acogido, por lo que hizo de él su segunda patria. Entre los lugares de esa nación en los que residió estuvieron el estado de los Llanos, actualmente Apure, durante cuatro años, único en donde existe constancia de su existencia; Achagua, durante tres años, y, posteriormente, regresó a la ciudad, Caracas en 1862, con la finalidad de recaudar fondos para regresar a la República Dominicana, que para entonces había sido anexada a España por el Gobierno de Pedro Santana.
Una vez en la Patria, el Gobierno Restaurador, encabezado por el presidente dominicano José Antonio Salcedo, le solicitó a Duarte retornar a Venezuela como ministro plenipotenciario, misión diplomática que consistiría en getionar el apoyo del presidente venezolano de ese momento, Juan Crisostomo Falcón, con la finalidad de fortelecer la lucha por la Restauración de la Independencia Dominicana.
Pese a no estar muy de acuerdo con dicha misión, Duarte regresó a Caracas, Venezuela, para cumplir en la medida de lo posible con lo que se le había pedido. Y, concluida su función diplomática, decidió quedarse a vivir allí, donde falleció el 15 de julio de 1876, siendo el mayor y el último de los tres padres de la Patria en fallecer.
«Nuestra Patria ha de ser libre e independiente de toda potencia extranjera o se hunde la isla», una de las frases más contundeentes del patricio Juan Pablo Duarte y Díez.

