El juez Franny González de la Cuarta Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, escuchó este viernes la presentación de las pruebas testimoniales de parte del Ministerio Público contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, acusados de homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias, tras el desplome del techo de la discoteca Jet Set, donde fallecieron el 8 de abril de 2025 236 personas y más de 180 heridas.
Durante la jornada fueron presentados dos peritos, quienes mostraron los resultados del informe técnico pericial realizado al establecimiento luego de que ocurrieron los hechos, estableciendo, tal como consta en el expediente acusatorio, que la estructura colapsó porque fue sobrecargada con diferentes aparatos, entre estos, equipos de climatización de gran volumen y tinacos de agua.
En ese sentido, el ingeniero sismorresistente Leonardo de Jesús Reyes Madera, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), explicó que el techo solo estaba preparado para soportar unas 160 libras, pero tenía más de 650 libras.
“Eso significa que solo a nivel del peso propio que debía resistir, estaba excedido unas cinco veces el peso original; además de eso, los techos no están para recibir cargas de esa naturaleza ni mucho menos lo que le llamamos cargas vivas (relacionados a todo lo que es móvil)”, dijo.
“En este caso nos encontramos con una cantidad de unidades de aire, tanques de agua, equipos, casetas”, dijo al explicar que lo pudieron rastrear desde el 2011 hasta el 2025 a través de Google Earth, donde se puede ver cómo fueron variándose y aumentándose esas cargas vivas que excede en mucho las 220 libras por metros cuadrados que están establecidas por norma.
Detalló que del 2011 al 2025 el techo se fue variando, iniciando en el 2011 visiblemente con siete elementos, después en el 2017 tenía 12 unidades, y entre 2017 y 2025 llegaron a 17 instalaciones visibles sobre el techo.
Dijo además, que previamente a la evaluación consultaron con el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), el Instituto de Sismología de la UASD y la Policía Nacional para descartar otras posibles causas.
En la audiencia también compareció Máximo José Corominas Quezada, ingeniero civil con una especialidad en costo y en patología de las edificaciones, quien también dijo que el colapso del Jet Set se produjo por sobrepeso.
Afirmó que al establecimiento le hicieron ampliaciones y que crearon un mezzanine que fungía como la zona VIP, y que además, en visitas realizadas al establecimiento se pudo observar que habían zonas donde todavía permanecían “los finos” del techo y que vieron con asombro que habían cuatro capas “de fino” sobre la losa cuando solo debería de haber una.
El Ministerio Público ha establecido que el techo recibió varias reparaciones superficiales, inadecuadas e insuficientes para la necesidad que ameritaba el mismo y para evitar que el local se convirtiera en una fuente de peligro. Asegura que demostrarán en el proceso, con diferentes pruebas, que lo ocurrido la madrugada del 8 de abril del año 2025, no puede ser explicado como un simple accidente, ni como un hecho completamente imprevisible.
Afirma asimismo, que existió un conjunto de condiciones estructurales, modificaciones, sobrecargas y señales del daño progresivo, que fueron conocidas por quienes tenían responsabilidad y control sobre la operación del establecimiento.
Dado que el juez estableció realizar las audiencias todos los viernes, la próxima será el viernes 11 del mes en curso, cuando los fiscales del órgano acusador continuarán con la presentación de las pruebas testimoniales. El expediente consta de 156 páginas e incluye 84 testigos, además de peritajes de ingeniería sismorresistente y patológica.

