Al confirmar su asistencia a una cena con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eligió el Palacio de Versalles, al afirmar que este “no es una imitación dorada” sino el “auténtico” que mandó a construir el rey Luis XIV.
“Soy un admirador de los lugares hermosos”, dijo a la prensa el mandatario estadounidense al inicio de una reunión bilateral con su homólogo de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, en el entorno de la cumbre del G7, la cual se lleva a cabo en la localidad francesa de Évian.
Explicó el presidente Trump, que tenía previsto regresar a Washington la tarde del miércoles, al concluir la cumbre del G7, pero decidió aceptar la invitación del presidente Macron para asistir a una cena en Versalles. “Versalles no es una imitación dorada; es el auténtico”, exclamó Trump, quien señaló que el único inconveniente sería llegar más tarde a Estados Unidos, al tiempo que restó importancia a ese hecho, asegurando que no necesita “dormir mucho” y que esto no afectará a su actividad en la Casa Blanca.
Donald Trump y su admiración por el Palacio de Versalles. Desde el inicio de su segundo mandato en enero de 2025, Trump ha tratado de convertir la Casa Blanca en su particular Palacio de Versalles, ya que ha multiplicado el número de cuadros en el Despacho Oval y ha agregado espejos con pesados marcos de color oro, añadiendo además detalles dorados a las cornisas de la chimenea, las mesas, las paredes e incluso la galería exterior.
De acuerdo con información de la sede del Gobierno francés-el Elíseo- respecto a la invitación a la cena de parte de Macron, el motivo oficial de la misma en el Palacio de Versalles es conmemorar el 250 aniversario de la independencia de EE.UU.. La cena tendrá lugar tras la conclusión de la cumbre de jefes de Estado del G7 (Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Alemania, Japón, Canadá e Italia), que se celebra desde el lunes en Évian.
Versalles. Según recordó el Elíseo, es un lugar muy ligado a la amistad franco-estadounidense, ya que en ese lugar fue firmado en 1783 el tratado que consagró la independencia de EE.UU., después de que el rey Luis XVI ayudara a las Trece Colonias en la guerra contra los británicos, en la cual desde París se brindó apoyo financiero, armamentístico y militar, terminando oficialmente la guerra con el Tratado de París, con el que Gran Bretaña reconoció la independencia de Estados Unidos.
Fuente/EFE

